jueves, 2 de junio de 2016

¿Karl Marx se convirtió en capitalista?

La República Popular de China es gobernada, en la actualidad, por el Partido Comunista Chino. Cualquier persona podría pensar que esto significa que dicha nación tiene una vida controlada totalmente por los altos funcionarios; cosa que es absolutamente cierta sin embargo, las reglas del juego han cambiado últimamente.

En una investigación realizada por el periodista y escritor argentino, Andrés Oppenheimer se descubrió que China logró un importante crecimiento para su riqueza debido a la gran apertura económica que el gobierno comenzó a implantar aproximadamente en el 2004.

Dicha apertura consistía en captar inversiones extranjeras que se tradujeran en el asentamiento de compañías multinacionales que al no atacar la soberanía del país contribuyeron a que el 60% de la industria se encuentre en manos de privados.

Debido a lo anterior China a logrado sacar de la pobreza a aproximadamente 250 millones de personas, dando como resultado una baja en los índices de violencia y delincuencia. Todos los factores positivos de este país asiático le han dado una imagen internacional importante, llevándolo así a convertirse en una de las potencias mundiales,

En contraparte se encuentra América Latina, donde la desintegración social y la falta de nacionalismo nos ha llevado a la fuga de capitales extranjeros. Nuestros líderes creen que abrirle las puertas a otras naciones sería quitarle la capacidad al país de lograr sus metas, cosa que Andrés Oppenheimer repudia en su publicación.

Mayor libre comercio, mayor apertura económica y menos discursos que tergiversan la realidad es lo que las naciones latinas necesitan. Así como los políticos chinos lo plantearon, los únicos responsables del crecimiento o ruina de una país es el país mismo.  Por lo consecuente, es importante que dejemos la venda de los ideales gubernamentales y comencemos a cambiar aquellas cosas que truncan el proceso de bienestar social.


Definitivamente, Karl Marx no se convirtió en capitalista simplemente innovó y se reinventó.

martes, 31 de mayo de 2016

¿Criticamos para destruir o construir?

Mexicanos, una palabra que unifica a toda una población totalmente diversa. En nuestro país cada región tiene su propio carácter, sus frases ya hechas que los diferencias del resto así como costumbres, gastronomía, formas de festejar y beber.

Si viajáramos a lo largo de la República Mexicana nos daríamos cuenta que nos somos tan diferentes; existen varios común denominadores que logran relacionar a una persona del norte con una persona del sur, a un albañil con un doctor, a un joven pudiente con un anciano de escasos recursos. Uno de los más usuales conectores son frases como:

¡Gracias Peña Nieto la crisis económica ha empeorado! ¡Peña no cumple! ¡Tenemos un Presidente incapaz! ¡Qué vergüenza para México!

Las anteriores son formas en la que los mexicanos, comúnmente, utilizamos para describir a nuestro gobierno en turno. Estas no hacen distinción de clases sociales, niveles educativos, profesiones u oficios.

Todos tienen una opinión acerca de la política en México, lamentablemente pocos de los juicios que los mexicanos emitimos están basados en conocimientos adquiridos a partir de la investigación. Ciertamente, la escuela nos ahorra el tedioso paso de leer largos artículos con palabras que no entendemos poniéndonos clases como Civismo, Cultura de la Legalidad, Formación Cívica y Ética. Estas clases son consideradas, por la mayoría, como tiempo libre para hacer cualquier otra cosa menos poner atención.

Por lo tanto, es ilógico que critiquemos las decisiones que las autoridades toman cuando ni siquiera conocemos el funcionamiento y la estructura del gobierno.

Deberíamos saber que en México existen tres poderes (ejecutivo, legislativo, judicial) en los distintos niveles de gobierno (municipal, estatal y federal). El poder Ejecutivo es el encargado de crear propuestas de mejorar para la vida del país, las cuales son conocidas como Reformas. Así mismo, es el encargado de conducir programas de apoyo social a través de las distintas Secretarías de Gobernación.

El poder Legislativo se conforma por la Cámara de Senadores y Diputados, ellos son los encargados de aprobar las Reformas presentadas por el Presidente Constitucional Enrique Peña Nieto y su gabinete. En esta instancia podría ocurrir que la idea principal de alguna Reforma se vea truncada por los intereses propios de lo legisladores que bien, velan por la moralidad social.

No menos importante se encuentra el poder Judicial, el encargado del sistema de justicia de la Nación la cual reside en la Suprema Corte de Justicia. Los tres poderes se encuentran en todos los estados y municipios del país a excepción del Judicial es cual no tiene presencia a nivel ayuntamiento.


Es importante decir que el objetivo de esta publicación no es precisamente explicar la estructura y funcionamiento de nuestra democracia sino, invitar al lector a informase antes de criticar y sobre todo, de aplicar en la vida cotidiana los conocimientos que la escuela nos brinda porque parte de nuestra responsabilidad como mexicanos es construir no destruir.